Sin lugar para las improvisaciones

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La situación sanitaria provincial es grave y en Capital y Orán se concentra la mayor tensión. En este contexto aparecen indicadores serios de improvisaciones que demuestran la necesidad de una reflexión. La comunicación oficial de gobierno no ayuda.

En términos epidemiológicos, desde hace más de una semana estaba previsto que el inicio del rezo de la novena coincida con el crecimiento abrupto de casos de coronavirus en Salta Capital. La información había sido comunicada desde el propio ministerio de Salud a través de su Coordinación Epidemiológica. La advertencia, sin embargo, no recaló en una anticipación necesaria para afrontar el momento.

En los últimos días se advirtió sobre la ausencia de reuniones del Comité Operativo de Emergencia Ampliado, es decir en el que participan legisladores no oficialistas y otros actores fundamentales para aportar en la discusión de decisiones y para contar con información certera sobre la situación sanitaria provincial.

Fue la diputada Laura Cartuccia la que señaló la ausencia de esas reuniones. Su pertenencia al oficialista Bloque Salta Tiene Futuro, no le impidió realizar la advertencia de manera pública, esto abre el interrogante acerca de si lo hizo porque no le respondieron cuando consultó de manera privada.

Sorprende que el COE Ampliado haya brillado por su ausencia cuando se sabía de antemano que la situación en septiembre tenía el destino caótico que se vio durante el último fin de semana con personas denunciando al sistema de salud pública y privada por “abandono”, o con dos protestas sostenidas en la ciudad de Orán tratando de visibilizar el colapso sanitario en el norte. Tal actitud no hace más que sustentar aquellos trascendidos sobre la posibilidad de que la ministra de Salud Josefina Medrano sea sacada de ese puesto.

Estas escenas de desesperación también explicaron otro aspecto de las improvisaciones y tiene que ver con lo ocurrido en torno a las infructuosas gestiones ante la Iglesia. La gestión de un funcionario de segunda línea del ministerio de Seguridad ante el Arzobispo Mario Antonio Cargnello, fue nula. Benjamín Cruz, secretario de Seguridad había pedido el viernes el cierre de la Catedral a los fines preventivos y luego de ello, anticipó que la gestión se definía el viernes por la tarde. Ni el ministerio de Seguridad ni el COE, ni el Gobierno provincial informaron nada sobre ese pedido.

Tampoco lo hizo el Arzobispado, aunque su respuesta más elocuente fue abrir las puertas de la Catedral para un desfile incesante y peligroso de feligreses el sábado y el domingo.
En medio de la confusión, la intendenta Bettina Romero grabó un elocuente video pidiendo a los vecinos que recen en sus casas o en sus parroquias barriales. La divulgación del mensaje ‘bettinista’ fue muy tibia y hasta desorganizada.

La Municipalidad se hizo cargo de un operativo de restricciones de tránsito en supuesta coordinación con el ministerio de Seguridad de la Provincia, el mismo tenía previsto 22 retenes con vallados respectivos. A sabiendas de esto, SAETA tomó los recaudos e informó cambios de recorridos y paradas.

El inicio de la semana debía aportar una nueva cuota de improvisación. Los retenes anunciados hasta con planos del macrocentro salteño no se montaron. El ministro de Seguridad Juan Manuel Pulleiro se anotó entre los funcionarios “agotados” o “desbordados” por la crisis y no anticipó la supuesta causa para que no se garanticen los retenes. Lo de “supuesta” tiene que ver con la falta de efectivos ante un gran número de contagios en la fuerza. Si Pulleiro desconoce lo que ocurre en la tropa a tal punto de faltar a un acuerdo, su permanencia en el cargo comienza a ser incompatible con la demanda de una crisis como la actual.

La obligada conferencia de prensa que brindó el ministro Ricardo Villada y el secretario de la Gobernación Matías Posadas  junto al secretario de Relaciones Institucionales de la Municipalidad de Salta, Fernando Palópoli, fue enrevesada. Informaron, dando vueltas y de forma poco clara, lo que tendrían que haber dicho la semana pasada: se suspenden las actividades religiosas y habrá nuevas restricciones por el riesgo que hay en Salta.