En Salta, 16 centros de diálisis dejarían de atender a los nuevos afiliados del PAMI

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Los nefrólogos piden a la obra social de los jubilados una actualización en el arancel de los servicios, ante la negativa decidieron suspender la atención a nivel nacional.

La peor noticia que podían recibir nuestros abuelos. Por medio de un comunicado, la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA), anunció que desde este lunes todos los centros privados de diálisis del país dejarán de recibir nuevos pacientes del PAMI. En Salta, serían 16 los centros de diálisis en donde peligra la continuidad de este servicio.

Según las explicaciones que pudo brindar el organismo, esto se debe a la falta de actualizaciones del arancel que se niega a entregar la obra social que nuclea a los jubilados.

Por medio de una entrevista, el nefrólogo Rodolfo Miguel Sabio, presidente de la Asociación de Centros Privados de Diálisis de Salta (Cepridiasa), contó que el conflicto tiene vieja data y se fue agudizando en los últimos tiempos ante el amplio desfasaje que existe entre el arancel promedio que se cobra por sesión y lo que paga el PAMI, relató a La Gaceta Salta.

Basados en estudios de costos de CADRA, la sesión de diálisis promedio vale $ 4100 y el PAMI está pagando cerca de $ 2900, detalló el médico. Es decir que el desfase supera el 30%.

“Las prestaciones médicas sufren todos los incrementos; si sube la luz, el agua, el combustible y el acuerdo de los empleados del gremio de la sanidad (Atsa), todo repercute en el servicio”, argumentó Sabio, quien recordó que la última actualización del PAMI fue del 3% en abril y otro 3% en mayo, siendo que en lo que va del año la inflación superó el 22%.

La confederación a la que pertenece Cepridiasa, y la mayoría de las asociaciones de centros de diálisis privados del país, resolvió bloquear la atención a pacientes nuevos, que en la provincia promedia 14 personas por mes, según estimaciones de Sabio.

Por último, consideró que el problema con PAMI es una cuestión estrictamente presupuestaria. “Tienen un número que hay que hacer cerrar a como dé lugar, incluso si la calidad de la atención médica decae”, opinó.