Desempolvan “cuestión de género” en la Casación Penal

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El vocal Gemignani fue sobreseído por presunto abuso de autoridad en contra de una prosecretaria, pero fue citado por el Consejo de la Magistratura.

Hace poco menos de tres años, un caso que involucró al juez de la Cámara Federal de Casación Penal Juan Gemignani se perfiló como un intento de utilizar la condición de mujer de una funcionaria del Judicial para ocultar disputas e irregularidades.
No obstante, en julio del año pasado, la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal determinó que una instrucción que le dio el vocal a la denunciante en el marco de tareas de rutina no configuró un supuesto de violencia de género.
Lo hizo al sobreseerlo por la presunta comisión de abuso de autoridad y privación ilegítima de la libertad.
El episodio que generó el proceso se dio en 2016, durante la feria invernal, cuando el magistrado dispuso que María Expucci fuera demorada por no acatar una orden administrativa.
Concretamente, le pidió que acomodara una habitación atestada de cajas e hiciera un inventario, pero se negó argumentando que debía consultar la directiva.
Las tensiones entre los integrantes de la Máxima Instancia en lo Penal del país eran conocidas, pero lo sucedido fue inédito y desató un escándalo.
El camarista consideró que Expucci incurrió en desobediencia a la autoridad y pidió que la detuvieran. Quedó alojada dos horas en la alcaldía de Comodoro Py. Al salir, respaldada por la Unión Personal de la Justicia Nacional (UEJN) -que llegó a hablar de violación a los DDHH- y la Procuración contra la Violencia Institucional, lo denunció.
Gemignani se defendió alegando que la dependiente incurrió en un ilícito, pero quedó imputado.
Luego, recusó a la fiscal Paloma Ochoa, integrante de Justicia Legítima. Basó su reclamo en que participó de un escrache en su contra durante una marcha bajo la consigna Ni una menos. Además, manifestó que su explícito compromiso con los emblemas de la movilización le restaba objetividad.
La agente entendió que la posición magistrado tornaba “aún más verosímil” su vinculación con el hecho -es decir, sugirió que se estaba ante un supuesto de abuso de poder basado en el desequilibrio entre varones y mujeres-.
Por su parte, Gemignani vinculó a la denunciante con la causa por dádivas que involucra al ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, sindicándola como “protectora” de la jueza Ana María Figueroa, su némesis en la Caación.
En ese contexto, pidió que se investigara el contenido de las cajas. La medida se concretó y se encontraron televisores, computadoras, monitores, muebles de oficina y un dispositivo para hacer videoconferencias. También se confirmó que fueron enviados por Planificación.
Al desvincular al juez del expediente, la Alzada valoró que su proceder fue justificado porque las circunstancias podrían haber determinado que sospechara válidamente que se hallaba ante un ilícito.
También opinó que actuó en la creencia de que estaba cumpliendo con su deber. “Gemignani creyó firmemente que obraba dentro del ámbito de sus funciones”, concluyó.
Con el contenido de los paquetes ya relevado, con el origen de los bienes establecido y con un fallo que lo desincriminó, Gemignani le reclamó al Consejo de la Magistratura de la Nación que abriera una pesquisa en contra de Figueroa, al razonar que su par cometió un acto de corrupción al aceptar insumos de un funcionario con asuntos judiciales que debía resolver. No obstante, el organismo lo citó a él, para que informe qué sucedió con Expucci.
Deberá comparecer ante la Comisión de Acusación y Disciplina, por presuntas faltas disciplinarias en su desempeño (maltrato laboral).
Se trata de una convocatoria realizada sobre la base del artículo 20 del Reglamento de Disciplina de Magistrados y Funcionarios, que le otorga al juez investigado la posibilidad de ejercer su defensa, ya sea por escrito o personalmente.
Una vez cumplido ese paso, comparable con una indagatoria en el marco de una causa criminal, la comisión quedará en condiciones de definir si inicia o no un juicio político.
El pedido que dio lugar a la citación lo presentó la Mesa de Mujeres de la UEJN y el dictamen sobre el que se basó la convocatoria sumó de manera explícita la “cuestión de género”.
Según precisó Télam, una vez finalizada la reunión, la incorporación de aquel asunto fue celebrada con cánticos y con el despliegue de una bandera de reinvidicación de la lucha de las mujeres.

Vínculo
Gemingnai y Figueroa -ex abogada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y vinculada al kirchnerismo- llegaron a la Casación en el 2011.
Su vínculo nunca fue bueno. El primer encontronazo entre ambos se dio a raíz de que Gemignani aceptó una recusación contra Figueroa para que no interviniera en causas de lesa, por sus antecedentes como letrada, pero la relación detonó en el 2015, cuando entendieron en la causa por el Memorándum con Irán, por traición a la patria.
En esa oportunidad, Gemignani se inclinó por incriminar a Cristina Fernández de Kirchner y acusó a Figueroa de haberle adelantado su voto en sentido favorable para la ex mandataria al entonces secretario de Legal y Técnica, Carlos Zaninni.
Así, en pleno bullicio por la determinación extrema que tomó el magistrado con respecto a la pro secretaria, se aventuraba que la orden se direccionó a poner en evidencia la recepción poco transparente de insumos.
En declaraciones a la prensa, el juez dijo que Expucci “trabajaba” para Figueroa; opinó que “las cajas eran una especie de dádiva de De Vido para algunos integrantes de la Cámara” y que cuando Expucci incumplió su encomienda él interpretó su accionar como “una expresión de encubrimiento”

Diario El Alfil, Cordoba